Objetivo
Analizar las funciones, las responsabilidades y el ámbito de actuación de las personas que actualmente son jefes de servicios públicos de enfermería y partería o que tienen algún otro cargo equivalente en la Región de las Américas.
Métodos
Se trató de un estudio observacional descriptivo. Se consideró que todas las personas que son jefes de servicios públicos de enfermería o partería o que tienen algún otro cargo equivalente de los 35 países de la Región de las Américas cumplían los criterios para participar. Se llevó a cabo una encuesta en línea en la que se incluyeron preguntas sobre las variables demográficas y sobre las funciones y responsabilidades, así como una autoevaluación de las competencias. Los datos se analizaron mediante estadísticos descriptivos, desglosados por función, subregión y nivel de ingresos de los países. Se utilizó el análisis del contenido para las respuestas a las preguntas abiertas.
Resultados
En este estudio participaron 28 personas que son jefes de estos servicios en 28 países, lo que representa el 80% de los 35 países de la Región. Cerca del 82,1% (23/28) de estas personas que son jefes o tienen algún otro cargo equivalente tenían la responsabilidad exclusiva sobre los temas de enfermería. La mayor parte de las personas que participaron tenían el cargo de jefe enfermería (53,6%, 15/28), eran mujeres (92,9%, 26/28) y tenían entre 55 y 64 años (46,4%, 13/28). En cuanto a las funciones de liderazgo, el 57,1% (16) de las personas indicaron que en su país se aplicaba un modelo ejecutivo, en el que la persona a cargo tenía autoridad jerárquica directa sobre el ámbito de la enfermería, la partería o ambas. Sus responsabilidades se relacionaban principalmente con el liderazgo, la influencia y el asesoramiento en materia de políticas. En la autoevaluación de sus competencias, las personas consideraron que tenían menos capacidad en relación con las prioridades en materia de salud mundial y en temas de gestión.
Conclusiones
Aunque en la mayoría de los países de la Región de las Américas existe la figura del jefe del servicio público de enfermería o partería, es necesario reforzarla. Es importante que los gobiernos y las partes interesadas creen un entorno normativo propicio para empoderar a estas personas líderes, reconociendo su papel estratégico en la agenda de recursos humanos para la salud y en la ampliación de las contribuciones de la enfermería y la partería para lograr sistemas de salud más resilientes y equitativos.
