La sífilis sigue siendo un importante desafío de salud pública en la Región de las Américas, con una incidencia cada vez mayor en la población adulta, incluidas las embarazadas, lo que ha llevado a un mayor número de casos de sífilis congénita. El resurgimiento de la sífilis se debe a las brechas en los sistemas de salud, los cambios del comportamiento y los determinantes sociales. Una encuesta regional y un examen de las políticas en América Latina y el Caribe mostraron que la mayor parte de los países tienen políticas nacionales para el tamizaje de la sífilis y han logrado avances en la implementación de pruebas rápidas, estrategias de realización de pruebas y tratamiento, servicios asociados y tratamiento oportuno. Sin embargo, se siguen desaprovechando algunas oportunidades para reducir la sífilis congénita. Por ejemplo, los obstáculos regulatorios siguen impidiendo que los profesionales de la salud que no son médicos realicen el tamizaje y el tratamiento de la sífilis; no se proporciona capacitación suficiente sobre el tamizaje y el tratamiento a estos trabajadores de salud; los resultados de las pruebas a menudo se retrasan; se registran desabastecimientos de insumos para el tamizaje y el tratamiento; y las estrategias para el manejo de las parejas de las embarazadas son débiles. Estos desafíos limitan el acceso a las pruebas y la atención oportunas. Posicionar la eliminación de la sífilis y la sífilis congénita como una prioridad a nivel local y nacional es esencial para abordar esta creciente emergencia de salud pública.
