Objetivo: Calcular el impacto económico del tratamiento farmacológico estandarizado de la hipertensión arterial en un hogar típico de Argentina, utilizando un nuevo indicador que relaciona los costos del tratamiento con los ingresos del hogar.
Métodos: Se llevó a cabo un estudio longitudinal entre diciembre del 2019 y diciembre del 2024. Se eligió el tratamiento antihipertensivo estandarizado en Argentina (5 mg de amlodipino y 50 mg de losartán). Los precios de venta al por menor de estos medicamentos, tanto en su presentación de un solo fármaco como en combinaciones en dosis fijas, se obtuvieron de la base de datos Kairos, de acceso público. El índice del impacto económico del tratamiento estandarizado se elaboró para expresar el gasto mensual directo a cargo del paciente como proporción de la canasta básica total publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina. Los análisis se estratificaron según la situación de la cobertura de salud de los hogares, es decir, si tenían o no cobertura formal de salud.
Resultados: Se observaron diferencias notables en los gastos de los hogares en función de su situación de cobertura. En el caso de los hogares con cobertura de salud, los costos del tratamiento antihipertensivo representaron entre el 2,04% y el 3,39% de la canasta básica total, lo que situó el gasto por debajo de los umbrales de los gastos de salud catastróficos a lo largo de todo el estudio. En el caso de los hogares sin cobertura de salud, el índice varió entre el 6,81% y el 11,31% de la canasta básica total, lo que superaba al menos uno de los umbrales de los gastos de salud catastróficos empleados y, en ocasiones, ambos. A lo largo del estudio, las presentaciones de un solo fármaco resultaron más caras que las combinaciones en dosis fijas.
Conclusiones: Los resultados del estudio ponen de manifiesto la considerable carga económica que supone el acceso al tratamiento antihipertensivo esencial para las familias sin cobertura formal de salud. Al centrarse en la asequibilidad del tratamiento y no en el gasto total de los hogares, el índice puede ayudar a prever y evitar los gastos de salud catastróficos futuros, especialmente en la población sin seguro de salud.
