Objetivo
Evaluar las experiencias comunicadas por pacientes con hipertensión, diabetes o ambas en dos redes de atención primaria de salud de Bogotá sobre el acceso a los servicios de la Ruta Integral de Atención en Salud para enfermedades cardio-cerebro-vasculares y metabólicas (RIAS-ECV). Se destacan los logros y se determinan los desafíos pendientes para la atención integrada.
Método
Análisis descriptivo transversal mediante el uso de los datos iniciales de pacientes con hipertensión confirmada, diabetes tipo 2 o ambas, inscritos en la RIAS-ECV. Se utilizaron encuestas presenciales y las historias clínicas vinculadas para examinar las experiencias de acceso a consultas, pruebas, recetas y dispensación de medicamentos. Los resultados se estratificaron por edad, nivel educativo, ingresos y el índice de comorbilidad de Charlson.
Resultados
De los 1258 pacientes encuestados, el 85,5% no informó de problemas de acceso a la atención de salud para la hipertensión o la diabetes. La mayoría (80%) otorgó una valoración favorable a la frecuencia de los contactos, que en su mayor parte fueron con los médicos generales y las farmacias. La mayoría de los pacientes contactaron al menos a un profesional (99,6%), fueron examinados mediante pruebas diagnósticas (88%) y obtuvieron algunos de los medicamentos recetados o todos ellos (97,3%). El 60% acudió a especialistas, en su mayoría a través de la red asignada. La mediana de tiempo de espera para la visita al especialista fue de dos meses. y fue mayor en los pacientes de riesgo alto y con ingresos superiores. Las opiniones al respecto estuvieron divididas: el 45% consideró que los tiempos de espera eran razonables, mientras que el 45% no consideró que fuera así. Las valoraciones sobre la frecuencia de los contactos, los tiempos de espera y el acceso a los servicios de derivación variaron según las características sociodemográficas. En general, las vías de atención al paciente se ajustaron a los hitos definidos en la RIAS-ECV.
Conclusiones
El modelo RIAS-ECV está logrando los objetivos de ampliar el acceso a los servicios, adaptar la atención de salud al riesgo clínico y fomentar experiencias positivas para los pacientes. Estos resultados reflejan el progreso hacia una prestación de servicios integrada y basada en el riesgo. Las deficiencias que aún persisten, como el suministro incompleto de medicamentos y las dificultades para acceder a la derivación a otros servicios, ponen de relieve la necesidad de aplicar medidas para mejorar la coordinación y la equidad.
