El cáncer pediátrico representa un desafío en la salud pública, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Uruguay, un país de renta alta, ha logrado una supervivencia global a 5 años superior al 79,6% en pacientes pediátricos. Los resultados clínicos superan la meta del 60% establecida por la Iniciativa Global para el Cáncer Infantil (GICC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El modelo se alinea integralmente con la estrategia CureAll de la OMS, destacando la cobertura universal sin costo para el paciente y la integración del soporte psicosocial. El objetivo de este reporte es reseñar la organización del modelo de atención de niños y adolescentes con cáncer en Uruguay, en el contexto de los lineamientos de la GICC.
En Uruguay existe un Sistema Nacional Integrado de Salud que garantiza la cobertura universal. Mediante una ley específica, se ha creado una alianza estratégica entre la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y la Fundación Pérez Scremini (FPS) para la gestión del centro de referencia nacional. La FPS centraliza la atención de alrededor del 70% de los pacientes pediátricos oncológicos en asociación con el hospital pediátrico público. El financiamiento es mixto: la ASSE aporta aproximadamente el 35% del presupuesto, cubriendo insumos y servicios hospitalarios generales, mientras que la FPS financia el 65% restante a través de donaciones. Esto incluye el hogar hospitalario y la gestión de derechos. Este esquema asegura independencia operativa y capacidad de inversión rápida, sin perder el respaldo y la cobertura nacional del sistema público.
