Objetivo. El objetivo de este análisis era determinar las causas subyacentes de las lagunas en la cobertura de la vacunación ordinaria observadas durante la fase de recuperación de la pandemia de COVID-19, mediante la aplicación del paquete de código abierto en R de indicadores de la cobertura de vacunación (vcqiR, por su sigla en inglés), con el fin de subsanar las limitaciones de las encuestas de indicadores múltiples por conglomerados (MICS, por su sigla en inglés), que a menudo omiten los indicadores de calidad basados en un análisis detallado de las fechas de vacunación.
Métodos. En este análisis secundario se examinaron las dosis y las fechas de vacunación a partir de la encuesta MICS de Jamaica del 2022 (MICS4), en la que participaron 570 niños y niñas de entre 12 y 23 meses, y de entre 24 y 35 meses. Entre los indicadores específicos estuvieron la cobertura, la vacunación oportuna, las deserciones y las oportunidades perdidas de vacunación simultánea. Resultados. La cobertura de vacunación de las dosis del primer año de vida superó el 83% en ambas cohortes etarias. La cobertura de la primera dosis de la vacuna triple viral (MMR1) demostró que hubo una vacunación complementaria sustancial de la cohorte de 12 a 23 meses a la cohorte de 24 a 35 meses, alcanzando el objetivo del 95%. Sin embargo, la cobertura de la segunda dosis (MMR2) se quedó muy rezagada (37,2 % en el grupo de 12 a 23 meses y 61,9 % en el de 24 a 35 meses), lo que indica una disminución considerable de la cobertura durante el segundo año de vida. En la cohorte de 12 a 23 meses, la cobertura bruta de la tercera dosis de la vacuna pentavalente (Penta3) fue del 89%, pero solo el 70% había recibido tres dosis válidas. La mayoría de las dosis del primer año de vida se administraron de manera oportuna (en un plazo de 28 días), aunque se observaron casos de administración prematura. El número de oportunidades perdidas de vacunación simultánea fue insignificante para las dosis del primer año de vida, pero resultaron frecuentes y no se corrigieron en su mayor parte respecto a las dosis de refuerzo de los 18 meses, especialmente en el caso de la MMR2.
Conclusiones. Los resultados complementan el informe MICS4 y confirman la sólida cobertura de la vacunación infantil en el primer año de vida, pero ponen de manifiesto las deficiencias programáticas en la retención durante el segundo año de vida, así como la necesidad de reforzar el cumplimiento de las normas sobre la edad mínima y el intervalo recomendado. Estos resultados aportan la evidencia detallada necesaria para fundamentar intervenciones dirigidas y orientar el diseño de futuras encuestas de cobertura.
