Guatemala enfrenta una carga creciente de enfermedades crónicas no transmisibles, en las que la hipertensión arterial y la diabetes mellitus de tipo 2 son los principales contribuyentes a la mortalidad cardiovascular y a la progresión hacia la enfermedad renal crónica. En 2022, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social inició la implementación del paquete técnico HEARTS de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud para fortalecer la prevención y el manejo clínico de estas condiciones en servicios de baja y mediana complejidad. Entre 2022 y 2025, la estrategia se implementó en 11 Direcciones Departamentales de Redes Integradas de Servicios de Salud y alcanzó 104 distritos municipales con una población residente estimada de 3 260 691 personas de 30 años o más, equivalente al 43,9% de la población nacional en ese grupo etario. Se desarrollaron vías clínicas, herramientas para seguimiento de pacientes y estimación de medicamentos, y se capacitaron 624 trabajadores de salud mediante formación de formadores. Entre 2022 y 2025, los registros de morbilidad por hipertensión arterial, diabetes mellitus de tipo 2 y ambas condiciones en establecimientos de baja y mediana complejidad crecieron de 232 932 a 318 099 personas, lo que refleja un incremento en la carga asistencial registrada en el sistema de salud pública. La experiencia guatemalteca documenta los primeros pasos hacia una respuesta de atención primaria más organizada y estandarizada frente a las enfermedades crónicas no transmisibles, con énfasis en el diagnóstico oportuno, el seguimiento clínico y el control de la hipertensión arterial y la diabetes mellitus de tipo 2, para contribuir a la prevención de complicaciones y la reducción de la mortalidad prematura evitable.
