Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la Región de las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS); en particular, la hipertensión arterial no controlada constituye el principal factor de riesgo modificable. La coexistencia frecuente de estas enfermedades con afecciones renales y metabólicas genera una carga interrelacionada de enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas, y pone de manifiesto las brechas en materia de prevención, detección, continuidad, integración y calidad de la atención. HEARTS en las Américas es una de las implementaciones regionales más amplias de la iniciativa mundial HEARTS de la OMS, así como una plataforma fundamental para fortalecer la atención primaria. Con base en el modelo de HEARTS de mejora de la calidad y en la vía clínica HEARTS 2.0, en este informe se presenta un marco de acreditación (orientado a la prestación de servicios) para la atención cardiovascular, renal y metabólica integrada en la atención primaria. En lugar de acreditar a los establecimientos como instituciones, el modelo se centra en la capacidad de los servicios de atención primaria para prestar una atención cardiovascular, renal y metabólica integrada de calidad. En dicho marco, elaborado por el equipo de HEARTS en las Américas de la Organización Panamericana de la Salud, por expertos en estos temas y por responsables de la implementación en los países, la acreditación se concibe como una etapa avanzada de la mejora continua de la calidad, en lugar de como una inspección aislada. Combina la autoevaluación, la evaluación externa, la valoración de la madurez y el desempeño, la revisión de los procesos de calidad organizacionales, los planes de mejora y la acreditación renovable. Con base en los resultados de madurez y desempeño, los servicios se clasifican como acreditados, en proceso de acreditación o sin acreditar, y los hallazgos se vinculan con acciones de mejora, asistencia técnica, gobernanza y asignación de recursos. El marco ofrece una ruta pragmática para fortalecer los servicios cardiovasculares, renales y metabólicos en la atención primaria, así como un modelo que puede ampliarse a mayor escala para extender la mejora de la calidad a otros servicios de salud prioritarios.
