Objetivo
El objetivo de este estudio fue analizar el estado actual de la formación y la práctica profesional de la medicina de familia y la medicina familiar y comunitaria para determinar las brechas existentes en estos ámbitos y las oportunidades para aplicar medidas estratégicas que permitan un fortalecimiento del personal de salud.
Método
En este documento se presentan los resultados de un estudio observacional, analítico y transversal realizado en países de la Región de las Américas de la Organización Mundial de la Salud en el 2024. Se administró un cuestionario de 22 preguntas a miembros de asociaciones profesionales de medicina de familia y a profesionales de medicina familiar y comunitaria, y un cuestionario de 12 preguntas a especialistas en este campo. En el estudio participaron diecinueve asociaciones profesionales y 291 especialistas. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva y análisis de contenido.
Resultados
La formación en medicina de familia y medicina familiar y comunitaria se imparte principalmente a través de programas de especialización (68,4%, 13/19) y de residencia (63,2%, 12/19), y en el 63,2% (12/19) de los 23 países incluidos en el estudio, representados por 19 asociaciones profesionales, se exige un examen de competencia. Los programas de formación abarcan temas de interés para la práctica profesional, pero es necesario avanzar, especialmente en lo que respecta a los temas emergentes. Hay pocas oportunidades para la formación continua, según indican el 53,7% (29/54) de los especialistas de Centroamérica, el Caribe latino y México, y el 35,0% (79/226) de los de América del Sur. Hay una brecha en las medidas destinadas a mejorar las condiciones laborales, ya que solo el 36,8% (7/19) de los países han aplicado políticas de bienestar y retención de los profesionales. Además, las respuestas a las preguntas abiertas indicaron que muchos profesionales tenían una gran carga de trabajo y que sus empleos eran inseguros y precarios, además de que la remuneración era incompatible con sus funciones, la infraestructura era insuficiente y faltaban recursos para el ejercicio de la profesión. A pesar de las limitaciones del muestreo derivadas del diseño no probabilístico del estudio y la participación desigual de los distintos países, este estudio proporciona información valiosa sobre la formación y la práctica profesional en medicina familiar y comunitaria en la Región de las Américas.
Conclusiones
Aunque la práctica profesional de la medicina de familia y la medicina familiar y comunitaria se ha establecido desde hace más de tres decenios en la Región, este campo enfrenta importantes desafíos en cuanto a su implementación. Se necesitan inversiones estratégicas para fortalecer el reconocimiento y el valor percibido de la medicina familiar y comunitaria como especialidad, garantizar unas condiciones de trabajo adecuadas y mejorar la calidad de la formación. El fortalecimiento de la medicina familiar y comunitaria mediante la adopción de medidas coordinadas por parte de múltiples partes interesadas es fundamental para crear un sistema de salud resiliente basado en la atención primaria.
